El deducible es uno de los conceptos que más confusión genera en los seguros. Muchas personas lo ven como un “castigo”, cuando en realidad es simplemente la parte del gasto que asumes antes de que la aseguradora cubra el resto, según lo establecido en tu póliza.
Existen dos tipos principales. El deducible fijo es un monto determinado por evento, por ejemplo, $1,000 sin importar el total de la factura. El deducible porcentual, en cambio, representa un porcentaje del gasto, como un 10% sobre el monto final.
Veámoslo con un ejemplo sencillo: si la factura médica es de $5,000 y tienes un deducible fijo de $1,000, el seguro cubrirá los $4,000 restantes (según límites del plan). Si el deducible es del 10%, pagarías $500 y la aseguradora cubriría $4,500. La diferencia dependerá del tipo de deducible elegido.
Para decidir cuál te conviene, debes considerar tu capacidad de ahorro, la frecuencia con la que utilizas servicios médicos y cuánto puedes asumir en tu prima mensual. En general, un deducible más alto reduce la prima mensual, mientras que uno más bajo la incrementa, pero disminuye tu gasto al momento de una emergencia.
Entender el deducible antes de contratar evita sorpresas y te permite elegir con criterio. En Bee Insurance creemos que una decisión informada es la mejor protección. Si quieres evaluar qué opción se adapta mejor a tu perfil, contáctanos y te orientamos.



